Caza dinosaurios
Las expectativas puestas por muchos
de los jugones fueron muchas. Teniendo en cuenta el gran
éxito que encontraron las dos primeras entregas era de
esperar que, de la tercera, se esperara mucho más. En ella
nos encontramos en el espacio profundo, a bordo de una nave
en la que nos esperan unos viejos conocidos, los
dinosaurios, si podemos llamarles así. Será nuestra misión
descubrir cómo han llegado hasta allí.
Con una jugosa historia, Capcom nos encabeza la trama:
Año 2548. Como miembro del grupo SOAR de marines
intergalácticos formas parte de una nave de patrulla llamada
Seyfert que se haya patrullando en la órbita de Júpiter. En
poco tiempo te ves envuelto en un suceso algo más que
extraño: la nave Ozymandias, desaparecida durante varios
siglos, acaba de reaparecer justo delante de vuestra nave,
como salida de la nada. Cuando - formando parte de una
avanzadilla- te acercas en una lanzadera de reconocimiento a
la gigantesca nave, no tardas en percatarte de que la nave
no está del todo deshabitada como cabría esperar. En pocos
segundo un espectacular despliegue de sistemas de defensa se
ponen en marcha en la misteriosa nave, y tanto vuestra
pequeña lanzadera, como el Seyfert son destruidos en pocos
segundo. Gracias a unos propulsores equipados en vuestros
trajes conseguís llegar hasta la Ozymandias: Caren, Jacob,
Sonya y el personaje que controlaréis en la mayor parte del
juego, Patrick, son los únicos supervivientes de la misión.
A partir de este momento los sucesos se encadenarán para
dejar a Patrick solo ante lo que parece una nave infestada
de dinosaurios mutantes. Criaturas a cada cual más peligrosa
y mortifera que se confabularán para procurar que los
intrusos no salgan vivos de la que hasta ese momento era “su
casa”. Una historia cargada de acción y huérfana de
verdaderos retos a la inteligencia pero que, al menos de
partida, sienta las bases de una trama que nos llevará a
formularnos algunas interesantes preguntas: ¿Dónde ha estado
la Ozymandias durante los últimos siglos? ¿De dónde han
salido y de qué manera han mutado estos dinosaurios? ¿Qué
fue de la tripulación original de la nave?...
Aunque seguramente las preguntas más importantes sean,
¿Qué nos depara el juego?, ¿Habrá valida la pena esperar
tanto tiempo?... sigamos adelante.
Gráficos
Lo primero que veremos y que seguramente más nos llame la
atención del juego, son las escenas cinematográficas. La
escena de introducción, que podremos ver una vez iniciada la
partida, es sencillamente espectacular, nos hará recordar a
otras tan famosas como las de Final Fantasy o Animatrix.
Tal espectacularidad no durará mucho, ya que una vez
iniciada la partida, la justa calidad gráfica nos hará tocar
de nuevo con los pies en la tierra. Ni mucho menos estamos
diciendo que los escenarios y los personajes sean malos o
insuficientes, sino que después de toda la expectación
creada nos ha sabido a bien poco.
Se había hablado de unos escenarios completamente
dinámicos, en los que las luces incidían de forma real. Y lo
han cumplido. Lo que no sabíamos es que estos mismos
escenarios iban a ser tan pobres en texturas y que el bump
mapping, por excesivo, iba a acabar siendo molesto en muchas
fases del juego.
El modelado de los personajes tampoco es que sea para
tirar cohetes, algo simples y demasiado estilizados y en
general poco creíbles. Mención aparte merecen las sombras
proyectadas por los personajes, que se limitan a figuras
ovaladas que ni siquiera sufren cambios con la posición del
nuestro protagonista. Todo esto hace que un juego como este,
con un apartado técnico de última generación, no convenza.
Después de tantas partes negativas, algo tenía que ser
bueno, diremos que los dinosaurios mutantes recreados en el
juego están bastante conseguidos, al menos en el aspecto de
modelado y texturización, ya que los movimientos de los
mismos son tan poco naturales como los de nuestros
personajes. También está bastante conseguido el efecto
producido por el encendido de los auto-propulsores que los
personajes llevan a la espalda, cuando el aire de alrededor
queda expuesto a la expulsión de gases, y la consecuente
variación a la vista. En general, los reflejos y efectos de
iluminación será de lo mejor que podremos ver por estos
lares, algo que al menos, se debe agradecer.
En general nos encontramos ante un apartado gráfico poco
llamativo y carente de notoriedad salvo por un par de
detalles poco significativos.
Sonido
En este apartado las cosas cambian un poco, ya que parece
que le han puesto algo más de esmero en el apartado sonoro.
El sonido cumple con su cometido, en ocasiones con
brillantez (véanse los videos introductorios, donde los
chicos de CAPCOM parecen haber puesto el mayor empeño). El
sonido de los rugidos de las criaturas, las armas y la
activación de paneles, etc. pecan en cualquier caso de
repetitivos, pero no de faltos de calidad. El sonido
ambiental llega a resultar de lo más inquietante si posees
un sistema 5.1.
En cuanto a la música no hay demasiado que decir. Se
trata de una banda sonora bastante anodina y más propia de
un videojuego de los noventa que de un juego de última
generación. Una vez más notamos una diferencia considerable
entre la música que suena durante las introducciones y la
que escuchamos durante el juego. Ni punto de comparación.
Jugabilidad
En este apartado es dónde nos hubiera gustado contar las
excelencias de Dino Crisis 3 y en el que, para pena de
todos, no va a poder ser así.
Hemos podido ver que las cosas no iban bien al notar el
drástico cambio de géneros que ha sufrido el título a lo
largo de los años. Primero nos encontramos ante un survival
horror que, a nuestro parecer, fue el mejor de los tres.
Coincidiendo con el estreno de Jurasic Park, el boom de los
dinosaurios se hizo notar.
En el segundo quisieron darle un toque más sangriento y
rápido. Así consiguieron hacer un juego de acción que poco
se parecía al su antecesor, de todos modos aún se dejaba
jugar.
Ahora con el tercero, las cosas han vuelto a cambiar,
intentando una mezcla de los dos, que para poca fortuna
nuestra, tampoco ha resultado demasiado bien. El juego es un
Beat em’ up en tercera persona con vagos recuerdos al género
de su primera entrega, que no van más allá de la concepción
de los menús, muy similares a los del resto de survival
horror, y algunas de las formas con las que conseguiremos el
acceso entre fases (una tarjeta de seguridad, el código
secreto de una puerta, etc.). Por lo demás es acción; pura
acción.
Al comenzar una nueva partida tendremos tres niveles de
dificultad a elegir, siendo el normal el más aconsejable de
los tres, como suele suceder en la mayoría de juegos. Aún
así, no será la Inteligencia Artificial de nuestros enemigos
(no demasiado conseguida, por cierto), su fuerza, o sus
garras, las que nos lo pongan difícil en los combates. La
cámara será nuestro principal handicap.
Los más importante, hablando de jugabilidad, en cualquier
juego cuyo punto de vista sea la tercera persona, es la
cámara. Imagínate en esta situación: entras en una sala, de
repente aparecen tres mega-dinosaurios dispuestos a comerte
enterito, tienes que dejarlo todo para salir airoso, estás a
punto de comenzar el ataque que te llevará a la victoria...
y que sucede? La maravillosa cámara te está apuntando en
toda la cara mientras tus amigos los dinosaurios te están
dando la bienvenida, tu plan acaba aquí.
La verdad es que esto es muy molesto y que lo único que
está a nuestro favor, también se ponga en contra es algo que
nos hará más difícil el llegar al final del juego. Y si esto
te parecía poco, los movimientos y la poca manejabilidad de
los personajes se sumarán a la desdichada cámara. La mitad
de los problemas se podrían haber solucionado utilizando una
cámara móvil que, además de móvil, se hubiese podido ubicar
a nuestro antojo.
Los de Capcom sabían de este error y lo que han hecho
para hacer el juego un poco más fácil y menos desesperante
ha sido ayudarnos y bastante en el disparo. Apretando el
gatillo, el personaje apuntará con una precisión increíble.
Esto es tan así que muchas veces no habremos visto al
enemigo y ya lo habremos matado. Pero todo lo bueno tiene su
parte negativa, cuando nuestros enemigos se encuentren en un
nivel diferente al nuestro (más arriba o más abajo) será
toda una odisea el dispararles con certeza.
Siguiendo la norma de la mayor parte de los juegos de
este género, no podréis salvar la partida en el lugar que
queráis, si no que os veréis obligados a esperar hasta
encontrar los lugares destinados a ello. A la hora de
grabar, lo podremos hacer desde un menú que nos aparecerá al
apretar la tecla “A” en dichos lugares. En este menú también
tendremos la opción de comprar cualquier cosa que nos haga
falta, desde botiquines hasta munición. Un consejo es que no
escatiméis a la hora de comprar misiles ya que aparte de ser
muy útiles contra determinados dinos, también serán la única
manera de pasar determinadas puertas.
Comentario aparte merece la extra-sensorial forma de
aparecer que tienen los dinosaurios. No es que esta afecte a
la jugabilidad, pero desde luego es algo desconcertante ver
como tras un fogonazo, aparece de la nada un animal de unos
400 kilos de peso, y hasta el momento sin justificación
alguna.
Conclusión
Muy a nuestro pesar, sólo podemos recomendar este juego a
los auténticos amantes de la saga. Si no lo eres, pero lo
que te atraen son los dinosaurios puede que también te llame
la atención. Pero la verdad es que es un título carente de
brillantez, en el que sino fuera por la dichosa cámara, que
en muchos momentos puede llegar a angustiar, unos gráficos
simplones que no llegan a cumplir con las expectativas
supuestas y por la mermada jugabilidad, gracias a aspectos
como el control de los personajes, este podría haber sido un
buen juego.
Por el contrario, cosas como las increíbles escenas
cinematográficas, pueden ser las que hagan que tu interés
por la trama aumente.
En conclusión, si lo que buscas es un juego para pasar el
rato, descargar adrenalina y no pensar demasiado, puedes
pensar el comprarlo, si por el contrario lo que buscas es
algo con más calidad, tanto gráficamente como en jugabilidad
y que además siga una buena historia, mejor piénsatelo dos
veces.